El grafitti se ha convertido en una lacra de nuestras ciudades, vayas por donde vayas hay un grafitti, hay quién dice que si todo quedara arrasado quedarían sólo las cucarachas pero esas cucarachas seguirian viendo estos estupidos grafittis.
Todos en nuestra adolescencia hemos jugado a hacer nuestra firma, a realzar nuestro nombre, en esa etapa en la que queremos descubrir nuestra propia identidad descubrirnos, el momento narciso, todo está bien cuando no pasas la barrera, es decir cuando no molestas. ¿Pero cuándo molestas? Molestas cuando nadie puede montar en un autobús nuevo que parezca limpio, cuando las ventanas del tren están rayadas y no puedes disfrutar del paisaje; les sucede lo mismo a las paradas del autobús, las señales de tráfico, las puertas, las ventanas del portal, el cubo de la basura, los columpios del parque, nada se salva.
¿Cual es la parte buena del grafitti? ¿Parades chulas, arte? Lo dicho un 1% de cosas interesantes en sitios interesantes y lo demás es escoria.¿Cuantos litros de pinturay ácidos se gastan en semejante barabarie y cuanto no sé gastará para eliminarlo de los sitios que todos queremos tener limpios?. No es justo, no es limpio y mucho menos estético.
Me animo a pensar que esto es sólo consecuencia de las pocas oportunidades interesantes que encuentran los jóvenes de hoy, series basura, cero lectura, música cutre hecha por músicos cutres. Cambiarán estos jovenes de opinión al crecer, ¿se convertirán en unos intolerantes del grafitti cuando les pinten su dulce hogar? Quién lo sabe...
Un Graffiti Chulo:
Foto By Jaxxon - Jackson Carson
Graffitis destructivos:
Foto By fredpanassac

